Colegio Privado Inmaculada Concepción
En sus comienzos el colegio estuvo situado en la misma manzana que ocupa hoy, pero en la calle paralelamente opuesta a su entrada principal actual. Allí llego el primer grupo de hermanas azules: Madre María Magdalena Segura, Sor Angéle, Sor Marie Aurelie Durte.
En los archivos de Colegio del año 1947 dice: “Teniendo como base el Proyecto Educativo de Cristiandad que busca formar cristianos que representan a la iglesia en la sociedad paraguaya”, las Hermanas se esmeran por ofrecer una educación integral que abrace las actitudes cívicas, patrióticas y solidarias que fundamentan una inserción sea adecuada.


Como los comienzos de toda obra, la del pequeño colegio fue dura: una humilde casa con techo de paja y viejos pisos de madera, fue el hogar de la primera comunidad.
Los primeros arreglos de la casa, las primeras alumnas creían que el ambiente estaba poblado de fantasmas, quejidos y ruidos extraños que paralizaban hasta a las más fuertes por los continuos dichos de los pobladores sobre este lugar.
El predio actual del colegio es un lugar privilegiado por su ubicación y su rica historia: antiguas reducciones, iglesia, colegio y cementerio de los Jesuitas, ahí se realizaron las primeras observaciones astronómicas de América porque en ese lugar vivió el Padre Buenaventura Suarez, el primer astrónomo del continente. Luego, en otras épocas fue distrito militar y comandancia del ejército.
Desde su apertura, el Colegio Inmaculada Concepción se constituyó en un centro educativo integral, comprometido con la formación de niños y jóvenes en sus dimensiones humano/cristiana y ciudadana, teniendo como modelo a Jesús Salvador, María Inmaculada y la Madre Fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Inmaculada Concepción de Castres, Emilie de Villenueve.
A fines del año 1949 la comunidad compuesta por cuatro hermanas se traslado a un local ubicado en la denominada villa baja, en el antiguo hotel “LA DIADEMA” que disponía de varias piezas que sirvieron de aulas para los distintos grados con el que el colegio contaba ya, y su amplio patio sirvió muy bien para albergar a los niños en los recreos.
En el año 1952 la comunidad y el colegio se traslada nuevamente a la villa alta, para seguir más de cerca la construcción y reparación del actual colegio, que ya había comenzado el año pasado en el predio donado por el gobierno.
Ese mismo año se obtuvo del ministerio de educación y culto, el permiso para la apertura del primer curso del ciclo básico, bajo la resolución nº 34 del 22 de abril de 1952, éste inicio con 13 alumnos.
La Srta. Elva Yunis fue la primera directora en el ciclo secundario y esta no era religiosa.
En 1960 se amplió el colegio con la apertura del ciclo normal.
Hoy, con 64 años de fecunda trayectoria en el campo educativo, se ha convertido en una institución rica en historia, reconocida en toda la sociedad encarnacena por su destacada tarea en la formación de generaciones de jóvenes quienes en la actualidad son exitosos profesionales, hombres y mujeres de bien, que colaboran con su trabajo y actividades al desarrollo de la región.

Actualmente, el Colegio Inmaculada Concepción, ofrece a la comunidad encarnacena y departamental oportunidades pedagógicas que van desde el Maternal hasta el Bachillerato Científico, propiciando espacios educativos para el desarrollo artístico, deportivo, cultural y científico a través de talleres de danza, música, grupo coral, laboratorios de Informática y Física-Química, idiomas Inglés y Francés, campamentos, competencias deportivas y otras actividades que tienden a la formación armónica e integral del alumno/a. Está dirigido por la Hna. Ángela Urbieta, acompañada por una Comunidad Religiosa y un excelente plantel de profesionales docentes que secundan el proceso de formación de los niños y jóvenes para hacer realidad las ambiciosas metas educativas plasmadas en el Proyecto Institucional.